Cómo saber si una imagen o un vídeo fueron creados con inteligencia artificial

Por Redacción Block · 29 de junio de 2026

Distinguir una foto real de una creada por inteligencia artificial es cada vez más difícil. Los generadores actuales producen rostros, paisajes y escenas casi indistinguibles de la realidad. La señal de hasta dónde ha llegado el problema la dio la propia industria: en su conferencia Google I/O de mayo de 2026, Google anunció que OpenAI, Nvidia, ElevenLabs y Kakao adoptarían su sistema de marcas de agua SynthID, según explicó la compañía en su blog oficial.

Mientras las herramientas de verificación maduran, conviene tener una rutina propia. Estas son las comprobaciones que usan periodistas y verificadores para no caer en engaños.

Ilustración conceptual: mitad rostro real, mitad rostro generado por IA bajo una lupa
Ilustración generada con IA (Pollinations.ai), apropiada para el tema: ¿sabrías decir qué mitad es real?

1. Fíjate en los detalles que la IA todavía falla

Aunque los modelos han mejorado mucho, suelen tropezar en los mismos puntos. Antes de creerte una imagen, amplíala y revisa:

  • Manos y dedos: número incorrecto de dedos, dedos fundidos o articulaciones imposibles.
  • Texto: letras deformes o sin sentido en carteles, etiquetas o pantallas.
  • Fondos: patrones que se repiten, líneas que se doblan o elementos que se mezclan.
  • Luz y reflejos: sombras que no coinciden con la fuente de luz o reflejos imposibles.
  • Piel y joyas: piel demasiado lisa, de aspecto plástico, o pendientes y gafas que se funden con el rostro.
Ejemplo de mano con dedos de más, un error típico de las imágenes generadas por IA
Ejemplo (generado con IA, Pollinations.ai) de un fallo clásico: dedos de más en una mano.

2. En los vídeos, vigila la boca, los ojos y la física

Los vídeos sintéticos dejan pistas distintas a las de las fotos. Presta atención a la sincronización entre el sonido y los labios, que a menudo se desajusta en sílabas concretas. Observa también si las orejas cambian de tamaño entre fotogramas, si los dientes parecen demasiado perfectos o borrosos, o si algún objeto atraviesa una pared, un mueble u otra persona. Esos pequeños imposibles físicos son una de las señales más fiables.

3. Aprovecha las marcas de agua invisibles

SynthID, desarrollada por Google DeepMind, inserta una marca de agua invisible en los píxeles que sobrevive a recortes, filtros, cambios de brillo e incluso capturas de pantalla. Google ha lanzado además el SynthID Detector, un portal donde subir una imagen, audio o vídeo para comprobar si lleva esa marca, según detalló InfoQ. En el escritorio, Chrome permite hacer clic derecho sobre una imagen para verificar su origen; en Android, la función Círculo para Buscar cumple un papel similar. Junto a SynthID conviven las credenciales de contenido del estándar C2PA, que añaden un historial verificable de cómo se creó y editó un archivo.

Una advertencia importante: estas marcas solo existen si la herramienta que creó el contenido las añadió, y muchas plataformas las eliminan al comprimir o reescalar las imágenes. Que no aparezca marca no demuestra que algo sea real.

Persona revisando contenido en la pantalla de su teléfono móvil
Comprobar el origen de una imagen lleva segundos desde el móvil. Foto: Rawpixel vía Wikimedia Commons (CC0).

4. Haz una búsqueda inversa y contrasta la fuente

Una de las comprobaciones más eficaces no requiere ninguna herramienta especial: la búsqueda inversa de imágenes. Los acontecimientos reales y relevantes suelen estar fotografiados desde varios ángulos y cubiertos por varios medios. Si una imagen impactante solo aparece en una cuenta anónima y no hay rastro de ella en Google Noticias, en Wikipedia o en fuentes oficiales, sospecha. La guía para periodistas de la GIJN insiste en este punto: el contexto importa tanto como el píxel.

5. Usa detectores automáticos, pero con cautela

Existen detectores en línea que estiman la probabilidad de que un archivo sea sintético. Son útiles como primera señal, pero ningún detector es infalible: producen falsos positivos y falsos negativos, y los engaños evolucionan más rápido que las defensas. Trátalos como una pista más, nunca como un veredicto definitivo.

El límite que conviene recordar

No hay un método único que garantice al 100% si una imagen o un vídeo fueron creados con IA. La mejor defensa es combinar señales: revisar los detalles, comprobar marcas de agua, contrastar la fuente y mantener un escepticismo sano ante el contenido que llega sin contexto. En 2026, dudar antes de compartir ya es, en sí mismo, una habilidad.


Fuentes: Blog de Google, InfoQ y Global Investigative Journalism Network (GIJN).

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